Piel salvaje
Cada año se atrapan de sus hábitats naturales millones de animales como coyotes, zorros, lobos, mapaches, hámsters, ardillas, martas, tejones y focas. Tan sólo en los EEUU se atrapan 4 millones de animales aunque Canadá y Rusia son los otros principales países donde se atrapan animales.
Las trampas provocan a los animales una agonía indescriptible destrozando sus huesos, cortando tendones, rasgando sus carnes, rompiendo sus nervios. Desesperados por el miedo y el dolor atroz, los animales luchan aferradamente para escapar: se sacuden y pasan horas Intentando morder el hierro de las trampas para liberarse llegando a perder dientes y herirse las mandíbulas en el proceso. Algunos animales llegan incluso a roerse las patas durante días y desgarrárselas para liberarse. Mientras no llegan los tramperos, que pueden tardar días en ir a recuperar sus víctimas, los animales pueden morir de deshidratación, pérdida de sangre, gangrena, hipotermia o caer víctimas de depredadores.

Foto: PETA
Si los animales siguen vivos cuando el trampero revisa las trampas, éste los remata haciendo lo posible para no dañar su piel. Los métodos utilizados para esto son brutales, los tramperos pueden partirles el cuello o la columna, golpearles la cabeza o morro con palos, martillos o palas, pisotearles sobre la zona del corazón, la caja torácica o el cuello asfixiándolos lentamente, ahogarles, dispararles, etc. En ocasiones inmovilizan a los animales introduciéndoles un palo largo en la boca, hiriéndolos gravemente.
Existen diversos tipos de trampa. La leghold consiste en una mandíbula de acero que, idealmente, atrapa a los animales por las patas aunque esto no ocurre siempre, también pueden cogerse por la cabeza, el tronco, etc. Otras trampas consisten en lazos corredizos que estrangulan a la víctima cuando intenta escapar estirando. Algunas las trampas se colocan bajo el agua ahogando a los animales semi-acuáticos capturados. Las jaulas trampa también son utilizadas, aunque menos frecuentemente.

Al no ser selectivas, las trampas capturan a miles de animales no deseados. Por cada animal deseado, se atrapan unos 10 animales "accidentales". Estos pueden ser águilas, patos, ardillas, e incluso animales de compañía a los que, en caso de sobrevivir, se les suele tener que amputar las extremidades atrapadas.

Foto: SOS Galgos
Galgo rescatado. Su pata tuvo que ser amputada ya que estaba destrozada por un cepo.
Aunque algunos argumentan que el uso de trampas controla las poblaciones de animales, éstas se controlan solas a través de factores ecológicos naturales y, en caso de necesitar de la mano del hombre, deberían ser controladas con métodos más éticos. Además de no poder escoger qué especie se atrapa, las trampas tienden a capturar a los animales más sanos y jóvenes, ya que son más activos. Es más, el comercio de pieles salvajes ha llevado al declive de numerosas especies e incluso a la extinción y exterminación de otras.

Foto: CAFT
Aunque se estén intentando declarar algunas trampas como "éticas" para lograr la aceptación del público, estos métodos serán siempre brutales y provocarán sufrimiento a los animales atrapados en ellas.
Aunque la Convención de Washington prohibe la comercialización de pieles de ciertas especies como el guepardo, el tigre, el jaguar y los leopardos, se pueden otorgar licencias excepcionales por lo que esta prohibicion no tiene credibilidad alguna.
Piel de granja
El público ha sido engañado a creer que las pieles provenientes de “granja” o “ranchos” son más éticamente aceptables que las de animales salvajes. Sin embargo, los animales en estas instalaciones de cría masiva e intensiva, sufren durante meses y años cruelmente hacinados en pequeñas jaulas metálicas sin ningún tipo de enriquecimiento ambiental y sin poder llevar a cabo sus actividades más naturales.
Las principales especies criadas en granjas son los visones (25 millones al año) y los zorros árticos (3 millones), aunque también se crían así martas cibelinas, nutrias, chinchillas, gatos y conejos. Más de la mitad de los visones se crían en Escandinavia donde hay 10,000 granjas peleteras. Dos tercios de todos los zorros provienen de Finlandia.
Una típica explotación peletera consiste en hileras de cobertizos abiertos por los lados con largas filas de pequeñas jaulas metálicas elevadas. Algunas explotaciones no disponen ni siquiera de cobertizos, dejando a los animales expuestos a las inclemencias meteorológicas.
Una jaula de visón mide 70 x 40 x 45 cm y una jaula con dos zorros árticos mediría poco más de un metro cuadrado. En su estado salvaje, el territorio de un visón sería de hasta 4 km de longitud y el del zorro ártico de 15,000 acres. En estas jaulas los animales tienen un espacio limitadísimo para moverse.

Foto: CAFT

Los suelos son de rejilla para que los excrementos caigan directamente al suelo ahorrándose retirarlos frecuentemente. Los pies de estos animales no están adaptados a apoyarse en un suelo de reja metálica lo que les ocasiona lesiones y una constante sensación de inseguridad. El agudo sentido del olfato de estos animales se ve afectado por el fuerte hedor de sus excrementos y orina y los de los otros animales en la jaula.
Se alimenta a los animales con una papilla que suele contener restos de animales provenientes de los mataderos locales o incluso de otros individuos muertos en la granja. Esta papilla, que se coloca en la parte superior de la jaula para que vaya cayendo a través de la rejilla, les provoca diarreas y otras alteraciones digestivas. El agua se les suministra por tetinas y mangueras.
En estas granjas las enfermedades son numerosas y se propagan rápidamente.
Comportamientos anormales
Las especies más frecuentemente utilizadas, el visón y el zorro, son especies que necesitan grandes espacios para desarrollar su vida normal. De carácter curioso e inquieto, su arma para protegerse de los depredadores, en la naturaleza pasan la mayor parte del día en movimiento, explorando el entorno y buscando alimento. Los visones y los zorros son carnívoros depredadores altamente inteligentes, y las leyes de existentes resultan inapropiadas para animales como estos.
En las explotaciones, las jaulas se ubican una al lado de otra y los animales pueden verse entre sí. Esta condición es especialmente estresante para especies solitarias, como el visón, o especies con complejas jerarquías sociales, como los zorros. Los visones son animales semi-acuáticos pero en las granjas no tienen acceso a agua para nadar.
A pesar de llevar generaciones siendo reproducidos en cautividad, los animales mantienen sus instintos de conducta que, en las condiciones de cría intensiva, no pueden desarrollar. El hacinamiento intensivo imposibilita actividades naturales para los animales como nadar, escalar, cavar o recorrer largas distancias.

Foto: CAFT
Estos animales muestran signos claro de estrés a causa de su aburrimiento, frustración y privación en un ambiente biológica y socialmente inapropiado al que son incapaces de adaptarse. Este estrés se manifiesta llevando a cabo comportamientos estereotipados, realizados repetitiva y obsesivamente sin finalidad aparente, e incluso automutilándose. Pueden mostrar apatía, morderse la cola, morder los barrotes de la jaula, canibalismo, agresividad hacia los compañeros de jaula, andar de un lado a otro siguiendo la misma ruta incesantemente hora tras hora día tras día ... También puede resultar en infanticidio y en ataques a las propias crías.

Los zorros son especialmente inadecuados para ser criados en jaulas. Son extremadamente temerosos de los humanos, ante su presencia tiemblan, defecan y se acurrucan en sus jaulas como pueden porque no disponen de madrigueras ni nidos donde resguardarse por miedo, timidez ni de las incleméncias climáticas.
En ocasiones, algunos animales pueden escapar suponiendo un grave peligro para la fauna autóctona y el hábitat local.
La cría y la modificación genética
Los animales criados en jaulas se emparejan en Febrero, dan a luz en Mayo, se separan las crías de las madres a las 6-7 semanas y se matan entre los 7 y 10 meses de edad, inmediatamente después de su primera muda de invierno cuando la piel está en su mejor estado y sin defectos.
El peletero busca tan sólo métodos y productos que aumenten sus beneficios, aunque sea a costa del bienestar animal. Es frecuente el uso de hormonas y manipulaciones ambientales en estas instalaciones para acelerar la cría.
Muchos animales no se reproducen naturalmente en estas explotaciones y deben ser sometidos a dolorosas y lacerantes inseminaciones artificiales con el objetivo de aumentar la productividad u obtener nuevas variedades de colores.

Foto: CAFT
Los animales a menudo se crían endogámicamente para seleccionar características concretas como colores “zafiro” o “pastel” lo cual conlleva graves anormalidades- sordera, cojera, deformidades en los órganos sexuales, anemia, esterilidad, trastornos del sistema nervioso, sangrado excesivo, y alta susceptibilidad a las enfermedades. También pueden limitar y alterar la cantidad de luz diaria para conseguir efectos deseados.
Los animales reproductores, pueden llegar a vivir en este infierno de 6 a 8 años. Las hembras se hacen criar sin parar ni respetar el periodo de descanso entre partos. Las terribles condiciones de las granjas provocan un gran numero de muertes entre las crías.
Sacrificio
Los métodos de sacrificio de estos animales están pensados para no dañar la piel y no costar dinero. El manejo de los animales por parte de los empleados de la granja suele ser brutal y nada respetuoso hacia ellos. Aunque la muerte significa para estos animales el fin de su sufrimiento, los métodos utilizados para su sacrificio implican mucha crueldad en sí mismos.

Foto: Swiss Animal Protection SAP, EAST International
Los métodos incluyen:
• Descarga eléctrica con electrodos colocados en la boca y el ano
• Gases letales asfixiantes (CO2 o CO) provocándoles una lenta agonía. A menudo son gases de los tubos de escape de coches conectados a cajas cerradas donde están los animales. El gas caliente y sin filtrar quema los ojos y pulmones de los animales, provocando una muerte dolorosa.
• Envenenados o inyectados con sustáncias químicas o pesticidas mezcladas con alcohol etílico
• Estrangulados, muy a menudo por asfixia, poniéndose en pie sobre el cuello del animal
• Desnucados
• Ahogados
Estos métodos no garantizan la muerte inmediata y a menudo los animales son despellejados vivos. Raramente se usan barbituricos ya que el uso de estos requiere un veterinario y un gasto adicional.
Ribetes
El 90% de los zorros matados en las granjas de pieles, no se utilizan para abrigos sino para ribetear piezas de ropa, sobretodo capuchas de abrigos. Muchas personas no son conscientes de que el ribete de piel de su jersey, guantes o abrigos son de piel real. Otras erróneamente creen que estos adornos están hechos con los retales sobrantes de la realización de abrigos. Sin embargo, se crian, matan y despellejan animales especialmente para estos ribetes.

Foto: HSUS
Se utilizan además de zorros, visones, chinchillas, mapaches, corderos karakul, coyotes, borregos y conejos, ya sean atrapados de su estado salvaje o criados en condiciones intensivas en granjas. También es frecuente el uso de pieles de perros y gatos provenientes de Asia.
Se prevee que pronto se matarán más animales para estos ribetes que para abrigos enteros. Para éstos, los criadores no tienen tanto interés en que tengan un mínimo de cuidados para que sus pieles sean uniformes en cuanto a calidad, uniformidad, color, etc. Por eso suelen criarse en aún peores condiciones que los que se usan para abrigos completos.
Piel falsa
Los consumidores a menudo no saben diferenciar la piel auténtica de la falsa. Y aunque intenten averiguarlo a través de las etiquetas, éstas no suelen indicar si la piel es falsa o real o utilizan términos confusos expresamente. Los mismos dependientes de las tiendas suelen desconocer la diferencia y el origen de las prendas que venden.
Para diferenciar la piel sintética de la real, se puede mirar de cerca la base del pelo para ver si está pegado a piel (real) o a tela (falso). A menudo las pieles se tiñen de colores dificultando su identificación como auténticas.
Aunque se haya argumentado contrariamente para confundir a los consumidores, existen estudios que demuestran que la producción de abrigos de pieles auténticos és más contaminante y consume más energia que la de abrigos sintéticos
Astracán
Las pieles de corderos de karakul, también llamada “broadtail”, astrakan o cordero persa, no son, como la industria peletera intenta hacer creer a los consumidores, subproductos de la indústria cárnica, ni tampoco provienen de abortos espontáneos de las ovejas.
La principal producción de piel de astracán proviene de Uzbekistán, Asia Centra, Afganistán y Namibia. Sólo en Uzbekistán se matan cada año unos 4 millones de corderos karakul.

Foto: HSUS
Karakul es el nombre de una raza de ovejas que son criadas durante todo el año en terribles condiciones y artificialmente inseminadas para conseguir ciertos colores deseados.
La piel de los corderos recién nacidos puede venderse a un buen precio, pero la piel más preciada es la de los fetos. La textura de su piel la determina la edad en que han sido sacrificados. 30 días antes del nacimiento la piel es muy fina y puede utilizarse en diversos artículos como bolsos, gorros, guantes e incluso bañadores. A los 10-15 días antes de nacer la piel es sedosa, pesa poco, tiene una textura ondulada y brillante. El pelo de los corderos de entre 1 a 3 dias, es ondulado y brillante. Cuanto más mayores se hacen los animales, el valor de sus pieles baja ya que pierde los rizos característicos.
La oveja hembra tiene entre 3 o 5 corderos durante su vida. Todos menos el último se separan de ella a los pocos días de nacer, aterrados y sin ser capaces todavía de mantenerse en pie. Las madres, con un fuerte instinto de protección y atención a sus crias sufren un inimaginable angustia al romperse el estrecho lazo entre ella y sus crías. El cuerpo despellejado de los corderos simplemente se tiran a la basura.

Foto: HSUS
Para la última cría de la vida de la oveja, se mata brutalmente a la madre para extraer el más valioso feto. Las madres se matan de una manera brutal, sin aturdimiento. Pisoteadas en el suelo se las degüella y luego arranca sus cabezas, mientras el feto en su barriga continúa moviéndose.
Se necesitan 30 pieles de corderos para hacer un abrigo largo de astracán.
Pieles de perros y gatos
Existe un comercio internacional de perros y gatos de considerables dimensiones que hasta ahora no ha empezado a salir a la luz. Se pueden encontrar rastros de piel de perro y gato en accesorios de ropa, tapicerías de coches, instrumentos musicales como tambores, bolsos y accesorios de piel, guantes de golf y de jardinería, productos de ortopedia, género deportivo. La ley no requiere que el etiquetaje de estos productos indique la especie de animal de que procede la piel. El pelo de perros y gatos tambien puede encontrarse como gorros, guantes, ribetes y adornos en abrigos o incluso como peluches.

Foto: Animal Aid
Anualmente se matan millones de perros y gatos, algunos callejeros, otros criados para este fin y algunos incluso mascotas perdidas o robadas. Los métodos de sacrificio suelen ser espeluznantes, aporreados, desangrados, ahogados o estrangulados.
La venta de estas pieles esta permitida en toda Europa, aunque algunos países han empezado a prohibir su comercio como Francia, Grecia, Italia, Bélgica, Dinamarca y los Estados Unidos.
Legislación
6 estados miembros de la Unión Europea ya han tomado medidas para limitar o eliminar la cría de animales para sus pieles. Entre ellos algunos estados de Alemania, Holanda respecto a las chinchillas y zorros, en Reino Unido, algunas regiones de Austria, Noruega y Suiza.
FUENTE: Recopilación de diversos materiales de HSUS
Coalición internacional contra las pieles
Ver vídeo realizado por PETA, con subtítulos de FAADA.
Vídeo: www.strasbourgcurieux.com
Sobre el sacrificio de los animales para comerciar con su piel
Campaña Antipieles Republica Checa
Video de granjas de conejos criados por sus pieles:
Fuente: CAFT
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